Congestión nasal crónica: causas frecuentes y cuándo consultar (copia)
Sentir la nariz "tapada" de forma persistente no es solo una molestia: puede afectar el sueño, el rendimiento, el olfato y la calidad de vida. A veces se debe a algo sencillo (alergia o irritación), pero otras veces es la señal de un problema que conviene evaluar con calma y de forma completa.
En este artículo te explico las causas más frecuentes y cuándo es recomendable consultar.
Lavados nasales: guía completa para pacientes
Importancia de los lavados nasales en la patología rinonasosinusal
Los lavados nasales con solución salina son una de las medidas más eficaces y seguras para el cuidado diario de la nariz y los senos paranasales. En patologías como rinitis alérgica, rinosinusitis aguda o crónica, hipertrofia de cornetes, goteo retronasal y en el postoperatorio de cirugía nasal (septoplastia, turbinoplastia, cirugía endoscópica), ayudan a restaurar el funcionamiento normal de la mucosa.
Su principal beneficio es que limpian mecánicamente la cavidad nasal: eliminan moco espeso, costras, alérgenos, polvo, contaminantes y parte de la carga microbiana, favoreciendo el aclaramiento mucociliar (el “sistema de limpieza” natural de la nariz). Al reducir la inflamación local y mejorar la ventilación nasal, los lavados suelen traducirse en menos congestión, mejor respiración, menos presión facial y disminución del goteo retronasal.
Además, son un gran complemento a los tratamientos médicos: al dejar la mucosa más limpia, mejoran la eficacia de sprays nasales (corticoides intranasales, antihistamínicos u otros) y contribuyen a un mejor control de los síntomas a largo plazo, especialmente en pacientes con enfermedad rinonasosinusal recurrente o crónica.